Parece mentira que en todo este tiempo no haya querido aceptar que estoy y soy igual a vos. Todo el tiempo, que por cierto fue poco, que vivimos juntos, no alcanzó para poder descubrir nuestras esencias verdaderas. Leo tus cuadernos. Ya sin miedo.. y veo que tenemos los mismos motores y casi casi pensamos igual. Leerte casi tan placentero como escucharte. Siempre tan firme. Siempre tan capaz. Una persona totalmente culta y lúcida. Increíble que tus ideas sean tan futuristas. Me encantaría mostrarte que todo sigue igual. Seguimos al mando de unos pocos imbéciles que sólo tienen ansias de poder, y que todo nos sigue costando el doble. Lo único que no esta igual, somos nosotros. Los cuatros. Estamos muy cansados. Tratamos de aferrarnos a nuestros ideales, pero es tan difícil. Y nosotros tres, tus hijos ya estamos grandes. Toto juega a la pelota y le gustan las matemáticas, pero ya no juega mas con los autitos y los camiones. Caro dejo de rayarse los dedos con el asfalto y dejo de leer cuentos. Yo deje de dormir la siesta, por ende no me despierto de mal humor, y mamá ya no me peina, así que no lloro más antes de ir al colegio. Y mamá ni hablar... es todo una mujer con toques de adolescente. Tiene intacta su luz, pero esta cansada.
Falta poco para tu cumpleaños pero quería que sepas, que siempre te recordamos. Siempre bien. Y por cierto, aunque no lo creas, te extrañamos mucho.
La única manera de sentirte más cerca, es haciendo lo que más te gustaba.. Escribir.
Escribirte.
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