4.6.10
Tenía ganas...
Tenía ganas de correr, de correr hasta que las piernas no respondan. De correr hasta caerme al suelo del cansancio, sumergirme en un sueño profundo y quedarme tirada donde había quedado. Tenía ganas de correr llorando, y que nadie me mire con cara de " ¿ Y a esta loca que le pasa ? ". Tenía ganas de que nadie analice lo que hacia, solo me vea y siga su vida ignorandome. Tenía ganas de correr bien lejos de donde estaba, porque no estaba bien en donde estaba. Te quería ver, correr hasta vos, desplomarme en tus brazos y llorar hasta que me ardan los ojos. Necesitaba sacar afuera todo lo que venia sintiendo hace un par de meses. Quería que estés conmigo, pero que no hables, solo me toques el pelo y te limites a estar al lado mio. Ya no quería pensar, pero pensaba todo el tiempo. En lo que hay que hacer, en lo que NO hay que hacer, lo que estaba bien, lo que estaba mal. Planeaba todos mis días porque no había otra opción; y yo simplemente quería correr, caerme al suelo del cansancio, despertarme sin un despertador o alguien que me despierte, despertarme sin ningún incentivo, levantarme tranquila y no apurada como son mis días ahora. Quería correr como cuando era chiquita, sin que nadie me limite todo el tiempo con horarios o comportamientos. No quiero que me limiten, me fastidian que limiten el campo de mis sueños, de mis horarios, de mis cosas, de mis acciones. Me gusta actuar como se me viene a la cabeza en ese momento, sin que nadie me diga si esta bien o mal. Quería tan poco: correr hasta caerme cansada, dormirme, despertarme donde había quedado, sola, y no planear nada de todo mi día.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
No te quedes con las ganas.
Publicar un comentario