
Como mentirosa : sé un par de cosas acerca de mentiras, y más cosas sé acerca de mentirosos. Esa intuición que nos caracteriza a las mujeres, que estamos ahí sin observar la situación; sino que recordamos cada detalle, que hace que dudemos, de eso eterno que una persona nos promete, es una trágica falacia. Una sabe cuando un sentimiento no es real, sólo conveniencia, sólo una noche. No nos cansamos de escuchar a viejas amigas que nos dicen "Prometió llamarme, y nunca lo hizo" o "Prometió no volverlo hacer, y siempre hace lo mismo". Que poca consideración, no? Somos un poco colgadas, pero no nos mientan, porque aunque nunca nos lo digas, nosotras nos damos cuenta. Hombres que no valen la pena, hombres que no se la juegan, hombres que nos viven engañando. Como buena mentirosa, sé cosas que ni vos te das cuenta que yo sé. Que yo me haga la tonta, no quiere decir que lo sea. Aprendé a ser más inteligente. Tenes mi mail y mi número de celular, cuando te hartes de amores baratos de un rato, me llamas... Cuando te canses de jugar, me llamás y sí voy a estar...
1 comentario:
El verbo prometer quedó obsoleto. Ya no hace falta. O al menos yo prefiero no escucharlo. Porque ¿sabés qué pasa? Nadie sabe, ni ellos ni nosotros, si dentro de dos horas vamos a seguir queriendo lo que queremos ahora. Es como firmar un pagaré.
No, definitivamente no me gusta.
Publicar un comentario