Me levanté, hoy más temprano que todos los días de la semana. Cuando me desperté fue porque me dolía la panza, pero como sabía que era tempranito dije : "Que me duela un ratito más, no me voy a morir". Cosa de unos 10 minutos después apareció mi mamá diciendo que se iba a la casa de una amiga, que capaz no llegaba para cuando tenia que irme a la universidad, pero desesperada le dije: "¿Quién me va a hacer el café hoy?". Ella, riéndose por supuesto, me dice: "Es temprano, no te preocupes, la abuela te lo hace". Pero ya me había despertado, y el sol ya salió. También paso Caro, a saludarme y a traerme el café que mamá al final me hizo, y me dio un abrazo (porque se lo pedí, claro esta). Ayer hablando con una nueva persona, que un nuevo mundo me hizo conocer, nos dimos cuenta que mucha gente a nuestro al rededor es muy distinta a nosotras, y que nosotras vemos la vida distinta, que ellos capaz no aprecian detalles como una tarde con nuestra familia. De esos detalles, de esos detalles que a cualquier ser humano, si dejara por un rato la rutina, podría llenar un alma. Ese alma, que todos los días cuando me despierto, la pongo en una cajita y salgo a la calle, así cuando vuelvo esta intacta. Nada me podría hacer más feliz que compartir un mate con mi abuela o mi mamá, mi prima, mi hermana, o simplemente con las chicas de la facu riéndonos de cualquier cosa, o solo mis amigas de toda la vida. Hoy me levanté pensando en eso, en lo bien que me hacen los detalles atentos de mi familia o personas que me rodean.

Por eso de vez en cuando, me propongo dejar de tener esa cara de culo que tanto me caracteriza algunos días
(soy insoportable) y regalarle una sonrisa al primero que pase caminando; y aunque se rompan dos colectivos y llegue tarde, no importa, porque llegue, y por más que esté nublado, no tengo que olvidarme de detrás está el sol. Bienvenido al mundo de los detalles, bienvenido a mi mundo .
(Mirando un ratín ahí en la sombra de la persiana, te veo, sentado escuchándome cantando, ¿vos lo ves? Ese es mi papá, que me acompaña en estos detalles)
3 comentarios:
Esos pequeños detalles, instantes compartidos, son la tan mentada "felicidad".
Y es tan efímera que a veces nos resulta imperceptible, ya que la tomamos como algo natural, y sin embargo son "aquellas pequeñas cosas" de las que habla Serrat, las que realmente nos alegran la vida.
Un abrazo, y gracias por visitar mi "Eclipse" :)
Tengo esa costumbre de nunca fijarme los comentarios. Y cuando lo hago pasaron un par de (muchos) dias jajaj. Gracias por perderte conmigo, ni te imaginas la satisfaccion que me da saber que alguien nunca ni por un segundo, me va a dejar. Ya un te amo no alcanza si es para vos.
Muy bien, Anto. ¡Muy bien!
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