Nervios, más que de costumbre. Razones por la cual existen, desconocidas. Aunque cueste admitirlo él es lo que buscaba. La mayoría de las cosas que decía no me gustaban, no iban de la mano de mis principios, pero como toda ciega acepté cada uno de sus petitorios. Sin saberlo estaba enredándome en las redes de su amor. Sin querer, yo no necesitaba un amor. Fue suficiente hablarle con los ojos y decirle:
sos lo que me faltaba. Esa relación tan pura y neta, ese amor que solo existe en las películas. Y sin buscarlo lo encontré... Un compañero, un hombre, un terremoto en la cama. Aquí estabas y sí, sin más ni menos te encontré y me hace tan feliz. Bienvenido amor mío, bienvenido a mi vida.
1 comentario:
¡Guauuuuu!
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